lunes, 8 de noviembre de 2010

La vida de las mujeres extranjeras en México


Me llamo Kasia y soy polaca. Tenía treinta y un años, una carrera desarrollada y una vida muy confortable en una gran ciudad en Polonia cuando me enamoré de un mexicano. Después de nuestra boda decidimos mudarnos de Europa a México. No sabía nada de este país. Solamente tenía una idea estereotipada de una sociedad lenta y floja, con las mujeres en sus casas cuidando a muchos niños y los hombres machos con sus sombreros tomando mucho tequila. También conocía las telenovelas mexicanas, entonces esperaba que este país fuera más sobre el sol y el amor... Mi experiencia como una mujer extranjera en la Ciudad de México (donde hemos vivido desde entonces) empezó el 13 de agosto de 2009. No sé cuántas somos exactamente, pero venimos a México de Francia, Alemania, Estados Unidos o Rusia. También hay muchas brasileñas y unas cuantas chinas, japonesas y alrededor de mil polacas. Muchas de nosotras somos esposas de mexicanos o extranjeros que trabajan en diferentes empresas, casi siempre con un contrato suscrito por uno o dos años. La gran mayoría de nosotras no trabaja, solamente cuida a sus hijos y disfruta su tiempo libre. Yo soy de la minoría, porque trabajo y cada cuatro meses viajo a Polonia por dos meses para hacer cosas personalmente allá. La primera cosa que entendí muy pronto, después de llegar a México, fue que sin el español iban a engañarme o robarme fácilmente (mi esposo me dijo que también podrían secuestrarme o matarme, pero el área donde vivimos es Polanco, una de las colonias más seguras de la ciudad, entonces nunca le he creído y no he tenido miedo de eso). Lo que me irrita mucho es que la gente engañe a los extranjeros, así que decidí que para sobrevivir aquí tenía que aprender la lengua rápido. No era tan fácil, porque estaba trabajando cada día, pero necesitaba hacerlo. Además sabía que aprenderlo no sería difícil para una mujer como yo, que habla polaco, inglés y alemán. Es normal que las extranjeras con un idioma materno del grupo de lenguas latinas aprendan español rápidamente. Pero recuerdo a una china, que tenía (y aún tiene) muchas dificultades con el español. Yo estoy estudiando en el nivel básico 4 y ella estuvo dos veces en básico 2 y ahora por segunda vez esta en básico 3. Recientemente me dijo que básico 3 era muy difícil. Además de aprender español, ir a la escuela tiene la ventaja de conocer a otras mujeres extranjeras. Obviamente a veces cada una de nosotras tiene nostalgia de su propio país (por su comida, tele o cultura), de su familia y de sus amigas. Cuando hacemos actividades juntas, por ejemplo comer o cenar, salir al cine o a bailar, y nos ayudamos en la vida cotidiana, nos sentimos más cercanas y unidas. Gracias a eso no extrañamos tanto la vida anterior. También es bueno que con el tiempo hagamos amigas nuevas. La gran ventaja de la vida de las extranjeras en México es “la muchacha”. Si tienes una familia grande con niños o tu familia se compone sólo de tu esposo y tú, es casi obligatorio que tengas una muchacha que te ayude en la casa. Independientemente de tus necesidades, ella puede limpiar, planchar, cocinar y cuidar a tus hijos cuando sales a las compras o a las citas con tus amigas. Además este lujo es barato. Tanta ayuda por tan poco dinero no existe en Estados Unidos ni Europa o Japón. Es común que los esposos de las extranjeras ganen buen dinero. La gran mayoría de nosotros lo usa para viajar dentro de México. Los destinos de los viajes más populares son Oaxaca, Chiapas o Yucatán. Allá podemos admirar muchos de los sitios arqueológicos conocidos en todo el mundo como Chichen Itzá, Palenque o Monte Albán. También a todas nosotras nos encanta disfrutar las playas bonitas de Cancún, Acapulco, Huatulco, Puerto Vallarta, Mazatlán y mucho más. A veces viajamos con otras familias extranjeras que nos caen muy bien. Por ejemplo, el año pasado en la época del Día de Muertos, mi esposo y yo fuimos con mi amiga francesa y su familia a Oaxaca para conocer esta tradición allá. Claro que no todas nosotras aprovechamos la vida en México. Recuerdo otra francesa que necesitaba ir al psiquiatra, porque no estaba preparada para esta experiencia y no sabía cómo vivir sin su familia y su comida. A una de las estadounidenses le robaron su cartera con todos sus documentos y su dinero. Mi amiga Polaca, Gosia no podía encontrar empleo porque tenía visa de “económico dependiente” y los empleadores no querían hacer el esfuerzo por cambiársela. Pero finalmente la francesa empezó a usar chile y tortillas en su cocina, la norteamericana nunca ha olvidado poner su dinero y sus documentos en carteras diferentes y Gosia esta trabajando desde hace casi un año en una empresa norteamericana donde le pagan muy bien... Me llamo Kasia y soy polaca. Hace más de un año empecé la vida como una de las tantas mujeres extranjeras en México. Sin duda puedo afirmar que es la experiencia más inesperada y más interesante de mi vida. Es un gran placer, especialmente con mucho sol y mucho amor de un hombre como mi esposo –que me ayuda y me apoya cada vez que extraño mi vida anterior…

2 comentarios:

anniuz dijo...

Que bueno que tengas una buena experiencia en mexico te deseo lo mejor mucho exito!! Y que sigas teniendo una excelente experiencia en este bello pais, ya que todas las personas alrededor del mundo som muy diferentes!

Eduardo Salgado dijo...

Hola Kasia es común y agradable encontrar esos comentarios acerca de México, el cual si bien tiene muchos problemas tampoco es machos tomando tequila, a mi me refirieron esta página dada nuestra problemática en trabajar con extranjeros a quienes si tuvimos el interes de apoyar con sus papeles para trabajar pero como contraparte nos encontramos un mundo de extranjeros itinerantes sin interés permanente en un arraigo o empleo y eso también complicó el relacionarte a través de un empleo serio con ellos.